Semana Mundial de la Inmunización 2026

Semana Mundial de la Inmunización 2026

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Mensajes principales

Lema: Para cada generación, las vacunas funcionan

Etiqueta: #VaccinesWork, #WorldImmunizationWeek

Llamamiento a la acción: Tu decisión marca la diferencia. Vacúnate.






 

Las vacunas han sido desde hace tiempo una de las herramientas más poderosas en la salud pública.

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  • Durante más de 200 años, las vacunas han protegido a generación tras generación. Han sido tan eficaces que muchas de las enfermedades que antaño temían las familias ahora rara vez se ven en muchas partes del mundo.
  • Las vacunas han salvado más de 150 millones de vidas en los últimos 50 años, y no por casualidad, sino porque personas normales tomaron la decisión de protegerse, proteger a sus hijos y protegerse mutuamente. Son 6 vidas por minuto, cada día, durante más de cinco décadas.
  • Las vacunas son un método probado de prevenir enfermedades graves, ya que protegen sin riesgos a cientos de millones de personas cada año. Se desarrollan mediante rigurosas investigaciones científicas, se someten a ensayo cuidadosamente y se monitorean continuamente para garantizar que sean seguras y eficaces.
  • Las decisiones de las familias de vacunar a los niños, junto con el compromiso de los trabajadores de la salud para llegar a todos los niños, han contribuido a mejorar en un 40 % la supervivencia de los lactantes en los últimos 50 años y han protegido a decenas de millones de niños de discapacidades permanentes. 
  • Ahora más niños sobreviven para celebrar su primer cumpleaños —y van a la escuela, trabajan, crían familias y envejecen— que en ningún otro momento de la historia.       


Las vacunas protegen en todas las etapas de la vida.

A photo of an elderly woman resting.
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Las vacunas son una parte fundamental para mantenerse sanos a cualquier edad. Hoy en día, las vacunas protegen a las personas durante toda su vida —desde la lactancia hasta la edad adulta— frente a más de 30 infecciones y enfermedades mortales.

  • En la primera infancia, los sistemas inmunitarios de los lactantes y los niños pequeños aún están desarrollándose, por lo que son más propensos a contraer enfermedades. Por ello la mayoría de las vacunas infantiles que protegen contra enfermedades como la difteria, la hepatitis B, el sarampión, las paperas, la poliomielitis, la tosferina, las infecciones por rotavirus, la rubéola y el tétanos, se programan para los dos primeros años de vida.
  • En la adolescencia, se necesitan dosis de refuerzo para mantener la inmunidad frente a la difteria, el tétanos y la tosferina, y la administración de vacunas adicionales permite hacer frente a nuevos riesgos para la salud, como la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y la meningitis.
  • Durante el embarazo, la vacunación desempeña una función vital en la protección de la madre y el neonato. Al recibir las vacunas recomendadas, como la vacuna contra la infección por el virus respiratorio sincicial (VRS), la gripe y la COVID-19, las mujeres embarazadas pueden transmitir anticuerpos protectores a su hijo antes de que nazca, lo que contribuye a la protección de ambos.
  • En la edad adulta, el sistema inmunitario de las personas se debilita de forma natural con la edad, lo que las hace más propensas a infecciones graves. Las vacunas protegen a adultos y personas mayores contra enfermedades como la COVID-19, la gripe, la neumonía y el herpes zóster, reducen el riesgo de enfermedades graves y hospitalización y los ayudan a estar sanos durante más tiempo.
  • Las vacunas dirigidas contra enfermedades prevalentes en ciertas regiones —como el dengue, el paludismo y la fiebre amarilla— así como las desarrolladas para brotes como el cólera, el ébola y la viruela símica (mpox), proporcionan a las familias actuales los beneficios de avances científicos que simplemente no existían para generaciones anteriores.  


Tu decisión marca la diferencia. Vacúnate.

Two little girls making hearts with their hands
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  • Las cifras de vacunación no son meras estadísticas. Representan a personas y familias reales que toman decisiones meditadas para protegerse a sí mismas, a sus hijos y a sus comunidades, y especialmente a quienes no pueden vacunarse.
  • Cada año, casi 20 millones de lactantes no reciben al menos una vacuna, incluidos más de 14 millones que nunca reciben ni una sola dosis, principalmente por no tener acceso. Como resultado, millones de niños siguen sin protección frente a enfermedades peligrosas que las vacunas podrían prevenir.
  • Detrás de cada persona que recibe una vacuna hay todo un sistema dedicado a hacerlo posible: trabajadores de la salud, voluntarios, científicos, gobiernos, clínicas y escuelas. Ahora bien, en el centro de todo ello está el diálogo, construido sobre un cimiento de paciencia, escucha y confianza.
  • Algunas tradiciones familiares merecen ser transmitidas: ahora es el momento de asegurarnos de que todas las personas de la próxima generación se benefician de vacunas vitales. Si generamos confianza, compartimos información precisa y fortalecemos la certidumbre, podemos apoyar a las familias a tomar decisiones fundamentadas para protegerse a sí mismas, a sus hijos y a las generaciones venideras.
  • En el punto medio de la Agenda de Inmunización 2030 (AI2030), hagamos lo posible por crear un mundo en el que mueran menos niños por enfermedades prevenibles, los adolescentes estén protegidos contra enfermedades que amenazan su futuro y las generaciones mayores disfruten de una vida más larga y sana. Y juntos, podemos poner fin a la poliomielitis, al igual la viruela hace casi 50 años.